domingo 19 de mayo de 2013
19 de marzo de 2009, 9:56
CCOO insta a la obligatoria equiparación en derechos y obligaciones entre trabajadores, con independencia del origen nacional o étnico de las personas
Con motivo del Día Internacional por la Eliminación de la Discriminación Racial, que se celebra el próximo 21 de marzo, CCOO reitera que, ante el proceso de reforma de la Ley de Extranjería, no cabe plantear discriminaciones por el origen nacional o étnico de las personas, especialmente respecto a derechos considerados esenciales para la adecuada integración social, como es el derecho a vivir en familia y la reagrupación familiar.
En 1966 el Consejo de Seguridad de la ONU declaró el 21 de marzo como Día Internacional por la Eliminación de la Discriminación Racial, al condenar la masacre ocurrida en 1960 en Sudáfrica donde murieron 69 personas y 180 fueron heridas al manifestarse contra la Ley sudafricana de “pases o permisos” que controlaba la libre movilidad y el empleo de la población negra.
La conmemoración de este día debe ser siempre una fecha para la reflexión, pero que reviste una especial importancia en un contexto económico, laboral y social de crisis como el actual.
Es en el colectivo de trabajadores y trabajadoras inmigrantes sobre quien está repercutiendo la mayor destrucción de empleo, siendo su tasa de paro del 21,26 % frente al 12,52 % de la población española[1]; si bien es cierto que su tasa de actividad es más alta que la de la población española.
Según los datos de paro registrado en el mes de febrero, hay 473.091 personas extranjeras[2] desempleadas, de las cuales 305.326 son hombres y 167.765 son mujeres. Los trabajadores y trabajadoras extranjeros ocupan los empleos de más baja cualificación (con independencia de su formación), los más precarios y de mayor temporalidad; por ello, mayoritariamente, los desempleados provienen de la construcción (132.750 personas desempleadas) y servicios (234.182 personas desempleadas).
Como ha recordado la secretaria confederal de Empleo y Migraciones de CCOO, Paloma López, “la Historia nos muestra cómo en fases económicas de dificultades los discursos populistas y de un “cierto nacionalismo excluyente” se abren camino con facilidad, ya que tienden a buscar a colectivos o grupos a los que responsabilizar, en todo o en parte, de la mala coyuntura”.
Por ello, advierte Paloma López, “hemos de exigir una especial sensibilidad y cautela en la articulación del mensaje público político de las diversas organizaciones, instituciones y Administraciones como agentes responsables de influir en la opinión pública”.
Para COOO es preciso construir un discurso institucional constructivo y positivo sobre los efectos que la incorporación de los diferentes grupos, colectivos y personas que durante estos años han ido llegando a nuestro país y que han permitido -junto con el esfuerzo de los autóctonos- una fase de crecimiento económico y prosperidad, truncada no por la acción de los trabajadores -españoles y extranjeros- sino por la voracidad insensata de los agentes financieros especulativos.
Al mismo tiempo, y dado que nos encontramos en proceso de reforma de la Ley de Extranjería, CCOO reitera que no cabe plantear discriminaciones por el origen nacional o étnico de las personas, especialmente respecto a derechos considerados esenciales para la adecuada integración social, como es el derecho a vivir en familia y la reagrupación familiar.
Asimismo, CCOO insta a la obligatoria equiparación en derechos y obligaciones entre trabajadores, sean de donde sean, según ha ratificado nuestro Tribunal Constitucional y que recogen los instrumentos internacionales al respecto; y más concretamente si el trabajador o la trabajadora ha generado derechos laborales, los cuales deben ser respetados, al tiempo que rechazamos los discursos públicos y las medidas efectistas que generen confusión -o incluso alarma social- y que se ha demostrado resultan de escasa utilidad.
Finalmente, CCOO hace un llamamiento a la responsabilidad y a la convivencia entre todos y todas los que compartimos un proyecto vital, personal y laboral en nuestro país, en nuestros pueblos y ciudades, en nuestros centros de trabajo, en los servicios públicos que utilizamos, etc. y que formamos parte de la clase trabajadora, especialmente afectada por las consecuencias de la crisis que vivimos.
[1] Datos EPA. IV Trimestre 2008. La tasa total de paro (Españoles más Extranjeros) en este mismo periodo es del 13.91 %.
[2] El paro registrado total en el mes de febrero es de 3.481.859 personas.