CCOO desarrolla un trabajo específico en el campo de la igualdad de oportunidades desde 1976, antes de su constitución como sindicato. En 1978 la iniciativa de muchas mujeres del ámbito sindical se concreta en la creación de la Secretaría Confederal de la Mujer. Posteriormente, en el Congreso de 1991, se decide impulsar la Secretaría de la Mujer y promover su creación en todas las estructuras territoriales y federales.
Los objetivos de las Secretarías de la Mujer se refieren al ámbito sindical y al laboral, pero también están entre sus objetivo promover una igualdad real entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida.
Dentro del sindicato, las Secretarías de la Mujer trabajan para incrementar la afiliación de las mujeres, promover su participación y su presencia en los órganos de dirección y garantizar un mayor conocimiento de la realidad laboral y social de las mujeres.
En el mercado de trabajo, las Secretarías de la Mujer intentan detectar y luchar contra las discriminaciones hacia las mujeres en el acceso, la promoción y el mantenimiento del empleo, denunciar y promover una igualdad salarial y de condiciones de trabajo de las mujeres con respecto a los hombres que desempeñan tareas de igual valor, promover iniciativas para prevenir y acabar con problemas específicos a los que se ven expuestos las mujeres en el trabajo (acoso, dificultades en el acceso a la formación, salud laboral...).
Fuera del marco estrictamente laboral, las Secretarías de la Mujer mantienen relaciones con grupos de mujeres y movimientos feministas que promueven el acceso de las mujeres, en igualdad de condiciones que los hombres, a la cultura, a la educación y a la participación social y política; se oponen a la violencia de género y a cualquier tipo de discriminación hacia las mujeres; promueven un reparto más equilibrado de las responsabilidades familiares entre hombres y mujeres y, en general, trabajan para conseguir cambios legales y cambios de actitudes que supongan un avance en la situación de las mujeres.