martes 21 de mayo de 2013
lunes 7 de mayo de 2012
Declaración de CCOO sobre las elecciones en Francia y Grecia
La victoria de François Hollande en las elecciones presidenciales francesas abre la puerta a la esperanza de un cambio en las políticas de austeridad, recortes presupuestarios y sociales y reformas estructurales que, al cabo de dos años de aplicación en la UE, no pueden sino calificarse de absoluto fracaso en lo económico y con devastadoras consecuencias sociales. Estas políticas han sido impuestas a todos los gobiernos europeos por el tandem Merkel-Sarkozy, con el presidente francés saliente en el papel de actor secundario, y con la imprescindible colaboración de las instituciones europeas.
La victoria de Hollande en las elecciones presidenciales francesas abre la puerta a la esperanza
Algunas de las principales propuestas sobre Europa del programa de Hollande enlazan con las reivindicaciones de la Confederación Europea de Sindicatos, en particular las referidas a la reforma del Nuevo Tratado (o, "Pacto fiscal"), el establecimiento de un programa de crecimiento europeo y el modo de enfrentarse a la crisis de las deudas soberanas y la regulación financiera (eurobonos, nuevo papel del BCE, impuesto a las transacciones financieras, supresión de los paraísos fiscales, etc).
En cuanto a las elecciones celebradas en Grecia, sus resultados expresan el total rechazo del pueblo griego a unas políticas que le han sido impuestas de forma humillante por la troika (Comisión Europea, BCE y FMI) y que están llevando al país a profundizar su hundimiento económico, al desempleo masivo, la desigualdad social extrema y la pobreza severa (incluida la desnutrición en algunos sectores de su población).
Si las próximas elecciones legislativas confirman el triunfo de la izquierda francesa y François Hollande es capaz de actuar con coherencia, firmeza e inteligencia frente Merkel y la mayoría conservadora europea, construyendo una red de alianzas políticas y sociales europeas, podríamos asistir a un cambio de rumbo de la política europea. Cambio de rumbo imprescindible ante la situación de emergencia, económica, social y política que vive la UE, en particular algunos de sus Estados, como el nuestro.
Es lamentable que una formación claramente neonazi, Aurora Dorada, tenga una significativa representación parlamentaria en una nación que tanto sufrió con el nazismo. Pero no vendría mal recordar, a los hipócritas y desmemoriados responsables políticos europeos, cuales fueron las consecuencias, en los años 30 del siglo pasado, de aplicar, en medio de la Gran Depresión, por los gobiernos conservadores de entonces, unas políticas similares a las que han impuesto Merkozy y las instituciones europeas hasta el día de hoy. También se decía, como hoy, que así se recobraría la confianza de los inversores y los mercados. Y, al igual que hoy, se olvidaban por completo de las medidas que pudieran promover realmente el crecimiento y el empleo. Y millones de trabajadores alemanes en paro acabaron votando a Hitler.
Por otra parte, no es correcto calificar de extremistas a prácticamente todas las formaciones parlamentarias que no son Pasok o Nueva Democracia, como hacen una mayoría de los medios de comunicación. Y menos aún por el hecho de que rechacen los términos del memorandum impuesto por la troika. Así se califica de extremista de izquierdas a la coalición Syriza que ha arrebatado al Pasok la primera posición en ese lado del espectro político. Pues bien, la principal componente de la coalición es Synaspismos (SYN), partido claramente europeísta, heredero del antiguo Partido Comunista Griego del Interior (eurocomunista).
El que la victoria de François Hollande lleve a un cambio de las políticas europeas de austeridad y reformas estructurales tiene el máximo interés para España. Nuestro país necesita que se amplíen los plazos para alcanzar los objetivos de reducción del déficit, que se reduzcan fuertemente los tipos de interés que pagamos por las emisiones de deuda pública o que podamos beneficiarnos de la implementación de un programa europeo de inversiones potente. Esto debería interesar también, y fuertemente, al gobierno de Mariano Rajoy. Si cede a la tentación de sustituir a Sarkozy e intentar ser el principal apoyo europeo de la canciller alemana, además de fracasar en su propósito, estaría actuando en contra de los intereses de España. Sería una muestra más de que la principal guía de su gobierno es utilizar la crisis para aplicar el programa ultraliberal oculto del PP de desmantelamiento del Estado social, sin importarle el sufrimiento de la mayoría de los españoles.
Declaración de CCOO sobre las elecciones en Francia y Grecia