CCOO cree que es poco ambicioso en reformas del mercado energético, fiscalidad o compromisos sobre el empleo

    El informe presentado por la Comisión de Expertos sobre Escenarios de Transición Energética plantea cuestiones de política energética que el Gobierno debería tener en cuenta, aunque considera desenfocados o insuficientes algunos de los planteamientos que se formulan en él, por lo que el experto de CCOO se ha abstenido en la votación y ha presentado un voto particular.

    04/04/2018.
    CCOO cree que el informe Análisis y propuestas para la descarbonización de la economía española es poco ambicioso

    CCOO cree que el informe Análisis y propuestas para la descarbonización de la economía española es poco ambicioso

    La Comisión de Expertos nombrada por el Gobierno en verano de 2017 con el objeto de evaluar posibles escenarios para abordar una transición energética que permita alcanzar los objetivos de reducción de emisiones planteados por el Acuerdo de Paris, ha concluido sus trabajos aprobando un documento que plantea análisis y propuestas sobre cuestiones de política energética y que incluye posibles escenarios energéticos a 2030.

    Para CCOO, este Informe supone un paso importante en la necesaria profundización de espacios de reflexión y propuesta, abiertos a la participación de los partidos políticos y agentes sociales, para promover una transición energética justa hacia un desarrollo medioambientalmente sostenible, eficiente económicamente e inclusivo socialmente. No obstante, para CCOO, hay algunos temas esenciales que deberían haberse abordado de otra forma, en especial los relativos a:

    Transición justa, empleo y pobreza energética

    En el documento de la Comisión de Expertos se plantea la consideración de la Transición Justa, pero limitándose a enunciados declarativos y escasamente concretos y propositivos, lo que debilita el dar cumplimiento a sus objetivos de fomento de la cohesión económica, social y territorial mediante el mantenimiento y creación de empleo de calidad, evitando la desertización territorial.

    Así, se renuncia a exigir a las empresas que antes del cierre de cualquier centro presenten un “Plan industrial y social”, dotado económicamente, que asegure el empleo directo e indirecto en otros centros de la empresa y la posible reconversión del centro para mantener el tejido industrial territorial. También se renuncia a que desde la administración se fomenten políticas incentivadoras para aquellas empresas que han reconvertido centros de generación o reubicado a sus trabajadores con políticas de manteniendo y creación de empleo, o que presentan propuestas de nuevos centros en localizaciones territoriales donde se ha producido cierres de centro de generación.

    CCOO ha insistido asimismo en la necesidad de que el despliegue de las energías renovables se realice de manera planificada y distribuida a lo largo del tiempo evitando interrupciones bruscas y asegurando un empleo estable en el sector.

    En cuanto a la pobreza energética, no se recogen propuestas concretas para una consideración integral de las medidas que mejoren el bono social eléctrico. Si bien se recomienda la ampliación del bono social al consumo de gas y otros productos energéticos, se hace caso omiso de la propuesta de CCOO de que la reducción se haga sobre el total de la factura en vez de solo sobre el PVPC (Precio Voluntario sobre el Pequeño Consumidor), y que se aplique una reducción del IVA como producto de primera necesidad.

    Escenarios energéticos

    Los escenarios que se han planteado a 2030 son muy poco ambiciosos, ya que no alcanzan siquiera el 30% de energías renovables, que es el objetivo que previsiblemente como mínimo va a establecer la UE, y solo en uno de ellos se llega al 35% de eficiencia energética.

    Una de las objeciones de CCOO se refiere a que no se profundiza suficientemente en el desarrollo de otros escenarios alternativos de transición energética que prestaran una adecuada atención a la reducción de energía nuclear, compensada o sustituida con una mayor presencia de tecnologías renovables (fundamentalmente biomasa, biogás o solar térmica), que aunque tengan en la actualidad un menor potencial de crecimiento y requieran medidas de apoyo durante algún tiempo, evitarían los problemas de vertidos de energías renovables, podrían proporcionar energía de respaldo al sistema y reducir emisiones de CO2.

    Mercado y fiscalidad

    Otro elemento fundamental para CCOO y que el Informe no analiza en profundidad es el “funcionamiento del mercado”, ni las singularidades del parque de generación en España, donde compiten centrales a las que vía CTC (Costes de Transición a la Competencia) se les han pagado sus costes de amortización, con otras que no han recibido dichos pagos y están en una situación de inferioridad competitiva, creando disfunciones e invalidando el tipo de mercado existente como un mercado en competencia.

    Esta situación nos lleva a considerar la necesidad de otras alternativas al mercado marginalista actual; en concreto, la posibilidad de que el mercado sea de coste real o a coste marginal por cada una de las tecnologías. El objetivo es que se determinen los costes fijos y variables de cada una de las tecnologías y sus márgenes de beneficio, estableciendo un precio por cada grupo homogéneo de tecnologías. Para ello, es necesaria una auditoría de costes del sistema eléctrico para cuantificar las disfunciones actuales en la conformación de precios y conocer los costes reales de cada tecnología, aumentando la transparencia y la sostenibilidad del sistema.

    Otra cuestión relevante es la situación de los agentes que intervienen en el mercado 100% privatizado, donde 5 grandes empresas copan la generación, distribución y comercialización, creando un oligopolio que genera de forma permanente tendencias a “practicas colusivas” con la competencia y abuso de posición de dominio. Esta situación no se produce en la gran mayoría de los países de nuestro entorno, donde el Estado participa con presencia accionarial en las empresas y planifica el sector.

    También es muy importante la reforma que se plantea de la fiscalidad de la energía, eliminando todos los impuestos actuales sobre la electricidad y los hidrocarburos, así como una parte importante de los peajes que responden a políticas de Estado, que tienen una función meramente recaudatoria, y su sustitución por un impuesto sobre el CO2 y sobre otros contaminantes atmosféricos cuya finalidad es además la de internalizar los costes medioambientales induciendo cambios de comportamiento en todos los sectores. No obstante con la propuesta planteada, al eliminar el impuesto del 7% sobre la generación de electricidad para las tecnologías que no emiten CO2, centrales nucleares e hidroeléctricas, estas obtendrían más beneficios, por lo que sería conveniente incrementar el canon hidráulico y el impuesto sobre el combustible nuclear y los residuos radiactivos, para reducir una parte de los costes que impactan en el usuario.

    Autoconsumo y transporte

    En el apartado sobre autoconsumo tampoco se han abordado los aspectos necesarios para despejar el camino hacia su desarrollo sin trabas en España. El autoconsumo tiene una gran importancia para mejorar tanto el ahorro energético como el aumento de las energías renovables. Supone una medida de ahorro muy beneficiosa para las empresas, disminuyendo sus costes energéticos y haciéndolas más sostenibles ambiental y económicamente.

    En relación con la movilidad y el transporte CCOO ha planteado la necesidad de un enfoque de cambio más amplio, favoreciendo la electrificación del transporte, individual y colectivo y aumentando las inversiones en ferrocarril convencional para personas y mercancías y en el desarrollo de las posibilidades de electrificación en puertos y aeropuertos.

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